Quererte
fue un error, A usted señora, Amor escondido, Bandida,
Como yo no hay dos, cuestión olvidada, entre otros,,,
son apenas una pequeña muestra del éxito obtenido
en más de 15 años de carrera artística
por el coloso de la música popular, El Charrito Negro.
Juan Gabriel González, su nombre
de pila, [Ceilán, Valle del Cauca, febrero 15, 1962]
tuvo una infancia difícil por la precaria situación
económica de su hogar, situación que lo llevó
a residenciarse en Tuluá, buscando mejores oportunidades.
Fue esta tierra la que lo vio crecer como un gigante de
la música popular.
Es el
menor de 3 hermanos y desde que tenía 7 años
ya cantaba con una carrasca y se inventaba sus propias canciones.
Alternó su gusto por la música con sus estudios
y con las labores propias del campo. Uno de sus biógrafos,
Carlos Humberto Illera en su libro Clavelitos con amor escribió
que se doctoró con honores en el conocimiento del
cultivo del café, conoció los secretos de
la caña y que tiene dos dedos de su mano izquierda
levemente mutilados por el trapiche.
Fue
autodidacta de la guitarra y alternó su labor de
jornalero con la venta de serenatas, a las cuales lo acompañaba
Omar Jaramillo, el hombre que ha reconocido como su primer
maestro. Humberto Illera indica que con la cancha adquirida
como serenatero tuvo el valor de organizar dueto con su
coterráneo Rómel Cruz, al que llamaron Cruz
González y con el que se dedicaron a cantar de cantina
en cantina. Tenía unos 16 ó 17 años
y ya era un personaje ampliamente conocido en las cantinas
de Ceilán y en las poblaciones cercanas.
Fue
en 1980, cuando decidió viajar a Tuluá, para
recolectar algodón y trabajar como ayudante de construcción
como lo indica el autor de Clavelitos de amor. Evelio Gil,
comerciante tulueño de calzado, le propuso que grabara
con su patrocinio un sencillo con dos temas bailables, La
novia postiza y El politiquero, ambos de la autoría
de su patrocinador.
Su primera
presentación en público la hizo en Sevilla,
Valle y estando en una presentación, en un sitio
nocturno, uno de los asistentes se emocionó tanto
con su canto que le regaló su primer traje de mariachi.
Por
aquellos tiempos operaba una emisora en Caicedonia, Valle,
que programó un concurso musical del cual salió
triunfador con la canción inédita Loco por
tu amor. De este triunfo salió el nombre artístico
de El Charrito Negro. Illera indica que se presentó
como vocalista del Trío Los Amigos, a este concurso
de Música de carrilera que organizaba Radio Súper
de Caicedonia. Debido a que desde el inicio de sus primeras
presentaciones remuneradas asumió como parte de su
identidad la tendencia a vestir de color negreo y al estilo
de los habitantes del norte de México –inspiración
que había adquirido del cine mexicano que veía
desde muy niño-, Jairo Castellanos, locutor de la
emisora mencionada lo bautizó El Charrito Negro y
así, con ese alias, ganó la popularidad que
hoy disfruta.
Cerca
de 1989 grabó su primer álbum, Llorando por
ellas, en el cual incluyó éxitos como El guerrillero
y Enamoré a mi madre. Fue el momento en que alcanzó
reconocimiento en todo el país. Después publicaría
títulos como Pavesas de amor con Las madres nunca
mueren, El ladrón y Se me acabaron las ganas; El
penado 25 [1992] con Cuéntale a ese, El jornalero
y Como amigos; La pena del alma [1993] con No hay mal que
dure 100 años y Miedo a los años; Por ella
cantinero [1994] con Me basta y me sobra, Decide si él
o yo y En tu cumpleaños; Un golpe más [1995]
en el que incluyó Con la tierra encima (Disco de
Oro), y, Usted señora [1996] con Devuélveme
los besos y Preso y sin amor.
Las
producciones siguieron presentándose a un público
cada vez mayor, continuaron sumándose los éxitos
y El Charrito Negro se consolidó como ícono
de la música popular. Es una triunfante carrera que
la ha permitido cosechar aplausos, junto con su grupo musical
los Faisanes, en Estados Unidos, Centroamérica, Suramérica
y Europa. Del 2004 tiene uno de los mejores recuerdos cuando
asistió en la plaza de San Pedro a una de las misas
con el Santo Papa Juan Pablo II.